sábado, 16 de mayo de 2015
lunes, 30 de junio de 2014
CONFIRMACIONES
En la tarde del domingo, 22 de Junio, fiesta del
Corpus Christi, tuvo lugar en la Parroquia de Nª Sª de Guadalupe la celebración
del sacramento de la Confirmación, que recibieron 23 adultos pertenecientes a
diversas parroquias. Presidió la celebración el Vicario de Pastoral Jesús
Moreno. El obispo de la diócesis, Francisco Cerro, no pudo estar por motivos de
agenda.
J.M.
lunes, 31 de marzo de 2014
ACTITUD ANTE LA ADVERSIDAD
(NOTA: La persona que ha hecho este
escrito no quiere darse a conocer; sin embargo puedo garantizar que este
escrito es auténtico y está hecho por una persona que está viviendo una difícil
adversidad, unida a una enfermedad prolongada. Estas palabras surgen de su
propia reflexión y de su fe madura. Lo comparte por si a alguien le puede
servir de ayuda, como a ella le sirve.)
Hace
unos días, hablando con una señora que estaba pasando por malos momentos en su
vida, me comentaba que su marido padecía una enfermedad incurable; su yerno
estaba en el paro porque habían cerrado la empresa; su hija no encontraba
trabajo y, por tanto, tenía que ayudar económicamente; un nieto de 16 años les
daba problemas; en fin, muchas dificultades. Se preguntaba: ¿Qué habré hecho yo
para que Dios me mande esto? ¿Por qué este castigo? ¿Cómo puede haber gente
mala a la que todo le sale bien en la vida y a mí, que no he hecho mal a nadie,
todo me vaya así?
Después
de oírla pensé: ¿En qué Dios creemos?, ¿en el que nos manda la enfermedad, el
sufrimiento…? ¿Estamos todavía en el Dios del Antiguo Testamento? ¿No hemos
llegado a la idea del Dios-Amor que nos entrega a su Hijo Jesús para salvarnos?
Dios,
como padre bueno, no puede mandarnos nada que nos haga daño. Al contrario: lo
que recibimos de Él en los malos momentos que nos depara la vida, es la fuerza
que necesitamos para poder superarlos.
La
experiencia nos dice que cuando pasas por etapas duras es cuando más sientes la
presencia de Dios. Nos ponemos en sus manos y Él nos va dando todo lo que
necesitamos. Nos ilumina el camino que debemos seguir.
“Venid a mí todos los que estáis
cansados y agobiados que yo os aliviaré” (Mt 11,28 )
“Si el afligido invoca al Señor, Él lo
escucha y lo salva de sus angustias” (Sal
33)
“Aunque camine por cañadas oscuras, nada
temo, porque Tú vas conmigo (Sal 22)
Si
hubiéramos sabido todo lo que nos iba a pasar, seguro que habríamos pensado que
no lo podríamos resistir. Cuando llega el momento, nos parece mentira que lo
vayamos superando. “Mi yugo es suave y mi carga ligera” (Mt
11,30 )
Hay
que poner todo lo que está en nuestras manos para salir de esa situación
adversa.
Nos preguntamos: ¿QUÉ PODEMOS
HACER?
a) Luchar con todas nuestras fuerzas. No tirar la toalla. Cuidar que
nuestro estado de ánimo no se venga abajo. Si estamos relajados y tranquilos,
lo transmitimos a nuestro alrededor creando buen ambiente. Distraernos haciendo
algo que nos guste. Sabemos que la mente influye en el funcionamiento de todo
el organismo y, por tanto, nos puede llevar a empeorar o a contraer
enfermedades. Hay que pedir ayuda a especialistas si la necesitamos. Únicamente,
desde el optimismo se puede afrontar la vida.
b) Ver lo positivo que reporta esta situación. Comprobar
que hay mucha gente que nos quiere, que se preocupa por nosotros: familia,
amigos, vecinos, compañeros de trabajo, etc.
c) Ayudar a otras personas que están pasando dificultades.
Darles ánimo y estar disponibles a
compartir con ellas las experiencias positivas.
d) Descubrir lo que es verdaderamente importante y
disfrutar de lo cotidiano.
e) Dar todos los días gracias a Dios por el regalo de la vida. Poner la
confianza en el Señor porque sabemos que no nos abandona. Siempre está a
nuestro lado.
Termino
haciendo referencia a dos apartados del Decálogo
de la Serenidad de Juan XXIII:
“Sólo
por hoy, trataré de vivir exclusivamente el día, sin querer resolver el
problema de mi vida todo de una vez”.
“Sólo
por hoy, me adaptaré a las circunstancias, sin pretender que las circunstancias
se adapten todas a mis deseos”.
P.C.M
jueves, 27 de febrero de 2014
CUARESMA 2014 Acogida y misericordia
La Cuaresma tiene un
sentido bautismal, es decir, los textos que leemos en ella recuerdan el camino
que todo catecúmeno (y toda persona que cree en el Señor) debe realizar antes
de recibir el Bautismo la noche pascual. Es en esa noche cuando culmina este
tiempo, precisamente el día en que renovamos nuestro Bautismo.
La
Cuaresma viene acompañada de tres medios que están al alcance de todos
nosotros: la oración, el ayuno y la limosna, o si se quiere: la oración, la
austeridad y la misericordia. La oración nos pone en comunicación con el Señor,
el ayuno nos ayuda a liberarnos de nuestras ataduras y la limosna nos orienta
hacia los hermanos.
Orar es dejarse mirar por Dios y
examinar nuestra vida a la luz de su Palabra. Es confrontar lo que somos y
hacemos con el proyecto y la llamada que hemos recibido del Padre. Quien ora de
verdad mira a Dios con el corazón agradecido por sus dones y proclama su
misericordia volviéndose él mismo compasivo con
los demás.
La práctica
de la austeridad, el llevar una vida sobria, nos hace descubrir
que la felicidad no está en tener cada vez más cosas sino en saber contentarse
con lo necesario. Ayunar es un ejercicio de solidaridad con quienes carecen de
lo necesario y nos ayuda a “descentrarnos” de nosotros mismos para hacer
nuestro el proyecto de Dios: que el mundo sea una mesa común.
Y por
eso el ayuno va unido a la limosna,
como una puesta en práctica de la misericordia. La limosna solo puede ser
entendida y vivida de forma auténtica como una obra de justicia: comparto con
los demás lo que Dios ha destinado para todos y, que por nuestra injusta
organización de la economía y de la convivencia está muy desigualmente
repartido. La limosna evangélica, además, no es pura acción social sino debe
ser fruto del amor preferencial a los más pobres y el compartir los bienes es
una exigencia de la comunión eucarística (1 Cor.11,20ss)
Ha
dicho el Papa en su mensaje para esta
Cuaresma: “Los cristianos estamos llamados a mirar las miserias de los
hermanos, a tocarlas, a hacernos cargo de ellas y a realizar obras concretas a
fin de aliviarlas… la miseria es la pobreza sin confianza, sin solidaridad, sin
esperanza…. En los pobres y en los últimos vemos el rostro de Cristo; amando y
ayudando a los pobres amamos y servimos a Cristo. Nuestros esfuerzos se
orientan asimismo a encontrar el modo de que cesen en el mundo las violaciones
de la dignidad humana, las discriminaciones y los abusos, que, en tantos casos,
son el origen de la miseria. Cuando el poder, el lujo y el dinero se convierten
en ídolos, se anteponen a la exigencia de una distribución justa de las
riquezas. Por tanto es necesario que las conciencias se conviertan a la
justicia, a la igualdad, a la sobriedad y al compartir”.
Y
también: “Que este tiempo de Cuaresma encuentre a toda la Iglesia dispuesta y
solítica a la hora de testimoniar a cuantos viven en la miseria material, moral
y espiritual el mensaje evangélico que se resume en el anuncio del amor del
Padre misericordioso, listo para abrazar en Cristo a cada persona. Podremos
hacerlo en la medida en que nos conformemos a Cristo, que se hizo pobre y nos
enriqueció con su pobreza. La cuaresma es un tiempo adecuado para despojarse; y
nos hará bien preguntarnos de qué podemos privarnos a fin de ayudar y
enriquecer a otros con nuestra pobreza. No olvidemos que la pobreza duele: no
sería válido un despojo sin esta dimensión penitencial. Desconfío de la limosna
que no cuesta y no duele”.
sábado, 14 de diciembre de 2013
jueves, 26 de septiembre de 2013
Despedida de su Párroco en HERRERUELA
Amigo Ángel:
Ha llegado el momento de decirte, “GRACIAS Y HASTA PRONTO” el momento de decir “ADIOS” a una experiencia que ha durado dos años.
Llegaste a nuestro pueblo con la ilusión
de una nueva andadura en tu vida, dispuesto a dejarte envolver por las
gentes de Herreruela.
Ligero de equipaje y con dos ideas claras: Que somos COMUNIDAD y que los LAICOS también somos IGLESIA.
Te has hecho ver y notar con tu modesta presencia.
Con tus "fueguitos" encendiste una llama en nosotros que ni ardía, ni alumbraba.
Eres un vecino más y un sacerdote cercano para todos.
Así, es como te recordamos y te agradecemos tu breve pero fructífera estancia en nuestro pueblo.
Damos Gracias a Dios por enviarte con
nosotros, ha sido un placer conocerte y por todo esto, no olvides que ya
formas parte de nuestras vidas y nuestra historia.
"GRACIAS, ANGEL MARTIN CHAPINAL Y HASTA PRONTO”
Comunidad parroquial y pueblo de Herreruela
Para más información:
http://diocesiscoriacaceres.es/menuderecho/listadonot.php?IDNOTICIA=2367
lunes, 20 de mayo de 2013
Cristianos en la política
Reconozcamos que hemos ido dejando en
manos de los políticos la gestión de casi la totalidad de las cuestiones
sociales y que la ciudadanía, en general, en los últimos tiempos,
manifestábamos un gran desinterés ante lo que es la "cosa pública" y nos
ocupábamos, más bien, en nuestros objetivos personales o de pequeño
grupo. Pero la crisis ha hecho que muchos caigamos en la cuenta de que
numerosos aspectos de la vida diaria tienen que ver con las decisiones
que se toman en las altas esferas de la política o la economía. Por este
motivo, los cristianos, y demás ciudadanos responsables, nunca
deberíamos pasar de política, sin más. Otra cosa bien distinta es qué
posición tome cada dentro de una legítima pluralidad.
Además, el ejercicio de la política, que tiene por objetivo el
desarrollo del ser humano en toda su integridad, es para los creyentes
una excelente expresión de la caridad. La responsabilidad política,
cuando es dignamente ejercida, es para los cristianos una tarea
especialmente noble y admirable. Por eso, no es extraño que el V
Congreso Teológico-Pastoral, celebrado en Cáceres, abordara este tema
entre otros. Pero, ¿cómo podría situarse activamente un cristiano en un
partido político? Debería tener una postura humanizadora, cuando se
caiga en el burocratismo; de honrado servicio al bien común, si el
partido busca tan sólo sus intereses particulares; de actitud crítica y
relativizadora cuando el partido se cierre en dogmatismos, y con un
sentido utópico que nace de la Fe, si el partido cae en la vulgaridad y
la inercia.
Y cuando un cristiano llega al gobierno debería poner en el centro de
sus decisiones la dignidad de todas las personas y trabajar
constantemente para que todos, y de modo especial los más vulnerables,
alcancen una calidad de vida auténticamente humana.
Jesús Moreno Ramos (sacerdote y sociólogo) 20/05/2013
(Del Periódico Extremadura)
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